All for Joomla All for Webmasters
Regístrate
Se enviará la contraseña a tu correo electrónico.

La moda del gin-tonic ha aterrizado con fuerza en las copas de mucha gente. Ayer, 8 de abril, se celebró en todo el mundo el Día Internacional del Gin-tonic, un cóctel muy rico que se puede preparar de la forma más sencilla para que el resultado sea totalmente perfecto.

Cada vez son más las personas que se apuntan a la moda de tomarse ungin-tonic cuando salen con amigos de copas o, simplemente, después de cenar los fines de semana. Esta mezcla alcohólica se ha convertido en toda una tendencia para los amantes de una buena copa. Con solo una buenaginebra y una tónica se puede preparar, a gusto de cada uno, esta bebida de la que todo el mundo habla.

La temperatura

El gin-tonic ha causado tanta sensación entre la gente que los bares especializados en este tipo de cócteles empezaron a hacer sus propias creaciones añadiendo ingredientes o decorándolos. Lo cierto es que para tomarse esta bebida de la forma más rica solo hacen falta tres ingredientes: la ginebra, la tónica y un cítrico.

No solo hay que elegir la mejor marca o la calidad de dichos ingredientes, sino que hay que mirar con especial cuidado la temperatura que tienen. Cuánto más fría esté la tónica, mejor será para el gas se disuelva y, además, ambas bebidas deben estar a la misma cantidad de grados para el cambio no rompa el gas y se quede flojo.

Los hielos

Uno de los complementos para que el gin-tonic sea perfecto son los hielos que se deben echar al vaso con la única finalidad de que mantenga la bebida fría constantemente. Pero no hay que poner más cantidad de la normal, pues entonces dificultaría que se beba y tampoco tienen que ser demasiado grandes ni demasiado pequeños, sino buscar el punto medio. Hay quienes recomiendan echar entre tres o cuatro, dependiendo de cómo sea el tamaño de estos.

Hay que tener especial cuidado si los cubitos son caseros porque habría que mirar el cloro y las sales que contiene el agua, por lo que se recomienda hervirla antes de congelarla para que quede perfecta a la mezcla de ginebra y tónica.

El vaso de cristal

Parece una obviedad decir que el vaso ha de ser de cristal pero se recomienda con una base totalmente fundamentada y es que evita que el hielo se deshaga, punto clave para beber el gin-tonic ideal hasta el final. Lo mejor es congelar la copa antes de usarla para que el frío se mantenga.

También hay que tener en cuenta la elección de la forma de la copa, pues si tiene la boca con mucha apertura, copa balón, se conseguirá un sabor mucho más suave, mientras que si la tiene más cerrada, vaso tumbler, se incrementará la intensidad del sabor y el aroma. Nunca se debe usar un vaso de tubo porque el sabor quedaría muy deficiente.

El cítrico

Otro de los ingredientes principales de un buen gin-tonic es el cítrico que se debe echar al terminar de prepararlo, y antes de beber por supuesto. Es una forma de darle aroma para que resulte más atractivo antes de beberlo. Basta con poner una piel de cítrico que sea fresca y que no tenga pipas ni nada que se pueda quedar navegando por el líquido. Sin embargo, hay un error muy extendido entre quienes lo preparan y es rociar la bebida con zumo de limón u otras frutas, ya que hace que se pierda el sabor de la tónica y, por tanto, todo el cóctel completo.

La mejor forma de cortar la piel del cítrico es hacerlo de forma circular y dejando la parte jugosa en la basura.

La ginebra

Hay cientos de tipos y marcas de ginebra para preparar esta bebida y, como en todo, para gustos los colores. Cada persona debe elegir la que más rica le resulte pero las secas son las mejores para preparar el gin-tonic, de las que se desglosan las cítricas, las herbales, las afrutadas o las especiadas. Cada una de ellas tiene un sabor y un aroma distinto pero son igualmente buenas.

A la hora de echar la cantidad de la ginebra también es muy importante saber cuánta cantidad de alcohol se debe poner porque si es demasiada el cóctel tendrá un sabor excesivamente fuerte y una alta concentración de grados. La medida correcta es que por cada 20 cl de tónica echar 5 de ginebra, una cantidad que puede variar un poco a la baja o un poco a la alta pero que se debe respetar. La mejor forma de saber el líquido que se pone es con un medidor o con un vaso de chupito.

La tónica

Al igual que pasa con el mundo de las ginebras, el de las tónicas es muy amplio también. Aunque cualquiera de las convencionales que se compran en el supermercado podría servir, lo mejor es escoger una que no sea muy suave y se centre solamente en el aroma porque de eso ya se encargan los demás ingredientes del gin-tonic. Lo mejor es una que esté amarga para que aporte ese toque que tanto gusta.

A la hora de servirla, hacerlo fría debe de ser una obligación que todos y cada uno tiene que tener en cuenta para que no se pierda la temperatura y el sabor de toda la bebida. Para que no se pierda todo el gas lo mejor sería echarla con una cuchara apoyada poco a poco, lentamente y a una distancia mínima con el hielo.

Remover

Una vez que ya se tiene el gin-tonic hecho en la copa, solo queda mezclar los ingredientes para que el sabor sea el mejor posible. El alcohol está abajo y la tónica arriba, por lo que si se bebe directamente lo más probable es que el sabor sea terrible. Tampoco se ha podido aromatizar todo el líquido con el cítrico si no se le da unas cuántas vueltas, por lo que tampoco tendrá ese puntito.

No hay que ser extremadamente bruscos a la hora de mover la bebida porque, si es así, quedará desgaseada y con un sabor imposible. Por eso la cucharilla imperial, alargada y con el cuerpo muy fino, debe moverse de forma semicircular y de abajo a arriba para que quede una mezcla perfecta. Si cuando la tónica se ha servido con la cucharilla apoyada se ha hecho bien, no hará falta removerlo porque ya estarán perfectamente en su sitio.

¿Cómo beberlo?

Parece completamente sencillo beberse una copa, incluso alguien podría sentirse ofendido si otra persona le explica cómo hacerlo. Pero es que a la hora de tomarse un buen gin-tonic es esencial conocer cada detalle para que sepa a gloria. Aunque es una bebida que se toma en cualquier temporada del año, el verano es el tiempo en el que aumenta su consumo por estar tan frío. Para esta estación calurosa es importante saber que se tiene que tener un soporte cerca para dejarlo y que la mano no lo caliente si se sostiene así.

Tampoco se tiene que beber despacio, más bien todo lo contrario. Si se tarda más de un cuarto o media hora, muy probablemente los hielos se deshagan y solo quede agua.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Deja un comentario